La última versión del chatbot de OpenAI, conocida como GPT-5, ha generado una ola de decepción y críticas desde su lanzamiento, al presentar errores básicos que han reavivado el debate sobre la dirección en la que se mueve la industria de la inteligencia artificial. A pesar de haber sido promocionada como la herramienta más avanzada de OpenAI hasta la fecha, usuarios han reportado fallos que han convertido lo que debía ser un avance tecnológico en motivo de burla.
Diferentes plataformas sociales se han inundado de capturas de pantalla que muestran errores curiosos y básicos cometidos por GPT-5, como confundir el nombre de estados o resolver incorrectamente problemas matemáticos simples. El revuelo ha sido tal que incluso se ha iniciado una petición en Change.org para abordar las deficiencias del modelo. Estas críticas han surgido a pesar de que OpenAI ha observado un incremento en el tráfico de su API, duplicándose en las primeras 24 horas tras el lanzamiento.
A pesar de las críticas generalizadas, algunos usuarios han destacado mejoras en habilidades específicas de GPT-5. Aaron Levie, CEO de Box, señaló avances significativos en la capacidad del modelo para extraer datos de documentos legales complejos. Otros, como el profesor Ethan Mollick de Wharton, han elogiado su habilidad para anticipar necesidades del usuario y ofrecer resultados detallados.
Sin embargo, estas opiniones positivas han quedado opacadas por la reacción del mercado. En plataformas de predicción como Polymarket, las probabilidades de que OpenAI mantuviera el mejor modelo de IA cayeron drásticamente en una sola noche. Esta respuesta negativa ha llevado a Sam Altman, CEO de OpenAI, a tomar medidas correctivas, incluyendo la restauración del acceso a la versión anterior del modelo, GPT-4o, y a admitir problemas en el sistema de cambio automático entre los distintos modos de GPT-5, lo que había afectado negativamente el rendimiento del modelo.
El incidente también ha reavivado la discusión sobre la estrategia de la industria de la IA de construir modelos cada vez más grandes, un enfoque que algunos críticos han señalado como insostenible. Gary Marcus, investigador y crítico de estos modelos de lenguaje, ha afirmado que los problemas de GPT-5 demuestran las limitaciones fundamentales de este enfoque, sugiriendo que simplemente aumentar el tamaño de los modelos no es la solución para alcanzar una inteligencia artificial general avanzada.
El mal momento del lanzamiento de GPT-5 coincide con el anuncio de nuevos desarrollos por parte de competidores como Alibaba y Anthropic, quienes han presentado modelos que podrían rivalizar con las capacidades de OpenAI. Mientras tanto, Meta ha mostrado interés en atraer talento de OpenAI con ofertas significativas, lo que añade más presión a la empresa.
OpenAI, que recientemente recaudó 8.300 millones de dólares en una ronda de financiación, enfrenta desafíos significativos, ya que aunque sus ingresos anuales alcanzan los 13.000 millones de dólares, la empresa sigue sin ser rentable. La compañía planea introducir nuevas características de productividad, incluyendo integración con Gmail y Google Calendar, lo que podría ayudar a mitigar las críticas y mejorar la percepción del modelo.
A pesar de estos contratiempos, la comunidad de desarrollo de inteligencia artificial sigue atenta a los movimientos de OpenAI, una empresa que ha sido pionera en el campo y que, a pesar de los errores recientes, continúa siendo un actor crucial en la evolución de la tecnología de inteligencia artificial.