En un reciente incidente que generó un aluvión de críticas, OpenAI se ha visto obligado a aclarar el malentendido surgido por una sugerencia no solicitada de una aplicación durante una conversación en ChatGPT. La controversia comenzó cuando Yuchen Jin, co-fundador de la startup Hyperbolic, publicó en la plataforma X una captura de pantalla que mostraba cómo el chatbot sugirió integrar la aplicación de Peloton en una conversación que no guardaba relación alguna con el tema de salud o fitness. Jin, un suscriptor del plan Pro de ChatGPT, que cuesta 200 dólares mensuales, expresó su sorpresa y descontento, ya que no esperaba recibir sugerencias de aplicaciones en un servicio de pago.
El incidente provocó una rápida difusión en redes sociales, acumulando cientos de comparticiones y generando un debate sobre si OpenAI estaba implementando anuncios encubiertos en su plataforma. Muchos usuarios expresaron su descontento, señalando que, al ser clientes de pago, no deberían enfrentarse a este tipo de intrusiones.
Ante la creciente preocupación, Daniel McAuley, líder de datos de ChatGPT, intervino para aclarar que la recomendación de Peloton no era un anuncio, sino una sugerencia de instalación de la aplicación. Aseguró que no había ningún componente financiero detrás de esta recomendación. No obstante, McAuley reconoció que la ausencia de relevancia en la sugerencia hizo que la experiencia fuera confusa y poco satisfactoria, y que OpenAI ya estaba trabajando en mejorar el sistema de sugerencias y la experiencia del usuario.
Un portavoz de la compañía confirmó que lo observado por los usuarios era parte de las pruebas que OpenAI estaba realizando para integrar aplicaciones en las conversaciones de ChatGPT, en línea con el anuncio realizado por la empresa en octubre sobre su nueva plataforma de aplicaciones. Según OpenAI, estas aplicaciones deberían integrarse de forma natural en las conversaciones de los usuarios.
El problema, sin embargo, es que estas sugerencias aparecen sin que el usuario esté discutiendo temas relacionados con las aplicaciones recomendadas, como fue el caso de la conversación sobre un podcast de Elon Musk, donde la sugerencia de Peloton resultó ser una distracción. Incluso si la recomendación hubiera sido pertinente, los usuarios podrían haberla percibido como un anuncio, ya que dirige a las personas hacia un producto de una empresa que no es gratuita. Además, la imposibilidad de desactivar estas sugerencias puede hacer que los usuarios las perciban como más intrusivas.
Este malentendido podría tener implicaciones para los planes de OpenAI de reemplazar la experiencia de las tiendas de aplicaciones tradicionales con aplicaciones integradas que funcionen dentro de ChatGPT. Si los usuarios no desean recibir estas sugerencias de aplicaciones, podrían optar por cambiar a un chatbot de la competencia para evitarlas.
Actualmente, las aplicaciones de ChatGPT están disponibles para usuarios conectados fuera de la UE, Suiza y el Reino Unido, y las integraciones aún se encuentran en fase de prueba piloto. OpenAI colabora con diversos creadores de aplicaciones, incluyendo Booking.com, Canva, Coursera, Figma, Expedia, Zillow, entre otros.
La controversia destaca la delicada línea que OpenAI debe caminar al intentar innovar en la forma en que los usuarios interactúan con las aplicaciones dentro de su plataforma de inteligencia artificial, asegurándose al mismo tiempo de que la experiencia del usuario no se vea comprometida por sugerencias irrelevantes o percibidas como publicidad indeseada.