La autoridad de competencia de Italia ha ordenado a Meta que suspenda su política que prohíbe a las empresas utilizar las herramientas empresariales de WhatsApp para ofrecer sus propios chatbots de inteligencia artificial en la popular aplicación de mensajería. Esta decisión se produce en el contexto de una investigación en curso por parte de la Autoridad Garante de la Competencia y del Mercado (AGCM), que está evaluando si Meta está abusando de su posición dominante en el mercado al ofrecer su chatbot Meta AI dentro de WhatsApp.
La AGCM ha expresado preocupaciones sobre posibles prácticas anticompetitivas por parte de Meta, señalando que la conducta de la empresa podría limitar la producción, el acceso al mercado o los desarrollos técnicos en el mercado de servicios de chatbots de IA, en detrimento de los consumidores. Además, la autoridad advierte que, mientras la investigación sigue su curso, las acciones de Meta podrían causar daños graves e irreparables a la competencia, socavando la capacidad de otros competidores para participar en el mercado.
En noviembre, la AGCM amplió el alcance de una investigación previa sobre Meta, después de que la empresa cambiara su política de API empresarial en octubre para prohibir los chatbots de propósito general en la plataforma. Meta ha defendido su postura argumentando que su API no está diseñada para ser una plataforma de distribución de chatbots y que los usuarios tienen múltiples alternativas más allá de WhatsApp para utilizar bots de IA de otras compañías.
La nueva política de Meta, que se implementará a partir de enero, afectará la disponibilidad de chatbots de inteligencia artificial de empresas como OpenAI, Perplexity y Poke en la aplicación. Sin embargo, esta restricción no se aplicará a las empresas que utilizan inteligencia artificial para atender a sus clientes en WhatsApp. Por ejemplo, un minorista que emplee un bot de servicio al cliente impulsado por IA no estará impedido de utilizar la API, pero los chatbots de IA, como ChatGPT o Claude, no podrán distribuirse a través de esta.
Además de la intervención de la AGCM, la Comisión Europea también ha iniciado una investigación sobre la nueva política de Meta, manifestando preocupaciones de que pueda impedir que los proveedores de IA de terceros ofrezcan sus servicios a través de WhatsApp en el Espacio Económico Europeo.
Hasta el momento, Meta no ha respondido a las solicitudes de comentarios sobre esta situación. La decisión de la autoridad italiana y la investigación de la Comisión Europea ponen de manifiesto la creciente vigilancia sobre las prácticas empresariales de grandes compañías tecnológicas, especialmente en un contexto donde el uso de la inteligencia artificial y los servicios digitales está en auge.
Este caso refleja un panorama más amplio de desafíos regulatorios que enfrentan las grandes empresas tecnológicas en Europa, donde los reguladores buscan equilibrar la innovación con la protección de la competencia y los derechos de los consumidores. A medida que la situación se desarrolla, los ojos estarán puestos en las próximas acciones de Meta y las posibles repercusiones que estas investigaciones puedan tener en su política empresarial y en el mercado tecnológico global.