OpenAI ha lanzado recientemente su navegador ChatGPT Atlas, que busca establecer su chatbot de inteligencia artificial en el centro de la experiencia de navegación en internet. Este lanzamiento llega en un momento en el que el mercado ya cuenta con competidores como Comet de Perplexity y Gemini de Google en Chrome. Sin embargo, a pesar de las altas expectativas, el navegador aún no logra estar a la altura de sus rivales.
ChatGPT Atlas, basado en Chromium y actualmente exclusivo para macOS, se presenta con una interfaz minimalista. A la izquierda de la ventana, los usuarios pueden ver su historial de ChatGPT en una pestaña colapsable. En el centro, se encuentra la barra de direcciones URL, que también permite realizar búsquedas directamente con ChatGPT. A la derecha, hay un botón que permite preguntar a ChatGPT sobre el sitio web que se está visitando. Para los usuarios de ChatGPT Plus, Business y Pro, existe un “modo agéntico” que puede llevar a cabo tareas como añadir artículos a un carrito de compras en línea.
A pesar de estas características, la experiencia de usuario no cumple completamente con las expectativas. Al realizar una búsqueda inicial, ChatGPT proporciona una respuesta generada por inteligencia artificial, pero los resultados de búsqueda no siempre son relevantes. Por ejemplo, al buscar “noticias cercanas”, el navegador mostró enlaces a sitios de noticias de áreas geográficas no relacionadas con la ubicación del usuario, lo que indica una falta de precisión en la personalización de los resultados.
Al igual que otros navegadores, ChatGPT Atlas muestra un mapa si se busca un negocio o atracción en un área específica, junto con una breve descripción, horarios, rango de precios y calificaciones. Sin embargo, no se puede acceder a las reseñas de los usuarios ni ver su origen, lo que representa una desventaja frente a competidores como Comet, que integra TripAdvisor para ofrecer información más detallada.
En cuanto a la búsqueda de imágenes, videos y noticias, el navegador ofrece opciones adicionales, pero limita los resultados a diez enlaces por consulta, sin opción para ver más allá de eso. Además, las búsquedas se guardan en el mismo lugar donde se almacenan las conversaciones de ChatGPT, lo que puede saturar el espacio si se desea volver a revisar ciertos chats.
Una de las promesas de los navegadores de inteligencia artificial es ayudar a contextualizar y navegar por la información en línea. ChatGPT Atlas permite resaltar y hacer clic derecho en un texto para obtener más información sobre un fragmento específico, o usar la pestaña “Preguntar a ChatGPT” para hacer preguntas sobre lo que se está leyendo. Sin embargo, la funcionalidad no siempre es fluida, especialmente en el modo agéntico, que puede ser lento al realizar tareas como llenar un carrito de compras en Amazon.
A pesar de estos desafíos, ChatGPT Atlas logró escribir y enviar un correo electrónico directamente en Gmail y crear un evento en Google Calendar en un tiempo razonable. Sin embargo, aún enfrenta dificultades al intentar programar tareas con detalles específicos, como hacer una reserva para un día determinado.
La llegada de ChatGPT Atlas al mercado de navegadores de inteligencia artificial es una apuesta ambiciosa de OpenAI para crear una serie de aplicaciones interconectadas que eventualmente podrían convertirse en un sistema operativo de inteligencia artificial. Aunque la idea es prometedora, el navegador aún tiene mucho camino por recorrer para competir con alternativas más establecidas como Chrome.
Con el desarrollo continuo de la tecnología de inteligencia artificial, es probable que veamos mejoras en las capacidades de ChatGPT Atlas y otros navegadores similares en el futuro cercano. Mientras tanto, OpenAI deberá trabajar para afinar su oferta si desea atraer a los usuarios de navegadores tradicionales hacia su nueva plataforma.