En un giro legal significativo, la prestigiosa Encyclopedia Britannica ha presentado una demanda contra OpenAI, la empresa responsable de ChatGPT, por presunta infracción de derechos de autor. La denuncia, presentada en un tribunal federal de Manhattan, alega que OpenAI ha utilizado el contenido de Britannica y de su subsidiaria Merriam-Webster sin autorización para entrenar sus modelos de inteligencia artificial, lo que, según la editorial, ha afectado el tráfico hacia sus sitios web.
La demanda sostiene que OpenAI ha empleado cerca de 100,000 artículos en línea de Britannica para alimentar sus algoritmos de IA, resultando en la generación de respuestas que a menudo imitan o directamente copian el material original. Además, se menciona que la inteligencia artificial ha atribuido erróneamente algunas de sus “alucinaciones” de IA a Britannica, lo que ha incrementado la preocupación en torno a la integridad del contenido proporcionado por ChatGPT.
Encyclopedia Britannica busca no solo una compensación económica por los daños ocasionados sino también la restitución de las ganancias obtenidas por OpenAI a través de estas prácticas. La editorial también ha solicitado al tribunal que prohíba a OpenAI continuar con estas acciones que considera ilícitas.
Este caso se suma a una serie de batallas legales que OpenAI enfrenta actualmente. La empresa ha sido objeto de demandas similares por parte de medios de comunicación importantes como The New York Times y U.S. News & World Report, que acusan a la compañía de usar su contenido sin permiso. En un caso paralelo, la empresa Anthropic, competidora de OpenAI, resolvió recientemente una demanda por el uso no autorizado de libros, acordando pagar una suma de $1.5 mil millones.
Por otro lado, no es la primera vez que Britannica se enfrenta a empresas de inteligencia artificial en los tribunales. Anteriormente, había presentado una demanda contra la empresa Perplexity por cuestiones similares de derechos de autor.
Mientras tanto, el magnate tecnológico Elon Musk ha estado en el centro de atención debido a Grokipedia, su nueva plataforma de enciclopedia en línea que pretende ser una alternativa a Wikipedia. Grokipedia, lanzada por la empresa xAI de Musk, genera su contenido mediante inteligencia artificial, con una notable inclinación hacia las perspectivas políticas de Musk. Aunque Grokipedia ha evitado, hasta ahora, enfrentarse a demandas de derechos de autor, la empresa matriz xAI ha tenido que lidiar con problemas legales relacionados con la distribución de deepfakes sexualizados.
xAI también ha intentado bloquear una ley en California que exige a las empresas de inteligencia artificial revelar información sobre los datos utilizados para entrenar sus modelos, argumentando que dicha ley infringe la libertad de expresión. Sin embargo, un juez recientemente decidió no apoyar la moción de xAI, lo que podría abrir la puerta a futuras acciones legales contra la empresa de Musk.
El escenario actual refleja un campo de batalla legal en expansión en el mundo de la inteligencia artificial, donde las cuestiones de derechos de autor y la ética en el uso de datos ocupan un lugar central. Mientras las empresas de IA continúan desarrollando y perfeccionando sus modelos, las implicaciones legales y éticas de sus prácticas de entrenamiento de datos seguirán siendo un área de intenso escrutinio y debate.